Cómo funciona tu semana de estudio
Tu semana es una guía, no un plazo
Cuando creas un itinerario nos dices cuántos minutos al día puedes dedicar y cuántos días a la semana practicas. Con esos dos datos calculamos el tamaño de tu semana de estudio y elegimos cuánto contenido ponerte: un hito del curso principal y, si queda espacio, técnica, ejercicios o repertorio.
Esa semana es una unidad orientativa para dimensionar el contenido, no una fecha límite. No caduca, no se cierra sola y no pierdes nada por tardar más. Si una semana te lleva diez días o tres semanas, está bien: lo importante es que sigas tocando.
¿Por qué a veces la semana suma más minutos de los que tengo?
Los hitos no se parten por la mitad: una canción o un bloque de técnica se estudia entero, y algunos son más largos que otros. Preferimos darte el hito completo aunque se pase de tu tiempo antes que dejarte una semana sin nada nuevo que tocar. Por eso verás semanas que suman bastante más que tus minutos semanales, sobre todo si has marcado poco tiempo al día.
Cuando eso pasa, te lo avisamos en tu guía y te decimos cuántas semanas serían a tu ritmo real. No tienes que acelerar para alcanzarlo.
¿Qué pasa con lo que no termino?
No se pierde. Si no acabas el hito principal, se mantiene la semana siguiente en lugar de saltar al próximo, para que no avances sobre algo a medias. Las clases que ya hayas completado siguen contando como completadas, y tu progreso del curso no se toca.
Puedo ajustar mi ritmo cuando quiera
En tu guía, en Ajustar tiempo de práctica, puedes cambiar los minutos al día y los días a la semana. La semana en curso se recalcula al momento con el tamaño nuevo. Si te has quedado corto de tiempo una temporada, bájalo sin problema: es mejor una semana pequeña que termines que una grande que abandones.
Y si el contenido de la semana no te encaja, en Cambiar contenido puedes pedir otro enfoque (más canciones, más técnica, o saltarte el hito principal esta semana).