Born to Be Wild es una canción de la banda estadounidense Steppenwolf, lanzada en 1968 como parte de su álbum debut homónimo. Escrita por Mars Bonfire, la canción es famosa por su riff potente, su ritmo acelerado y su letra que celebra la libertad y la vida sin ataduras, convirtiéndose en un himno del movimiento contracultural de finales de los años 60.
Considerada una de las primeras canciones en utilizar el término "heavy metal" en su letra, Born to Be Wild es ampliamente reconocida como precursora del hard rock y del heavy metal. Su popularidad se disparó tras aparecer en la película Easy Rider (1969), donde acompañó una icónica escena en motocicleta, consolidando su lugar en la historia del rock.
Desde entonces, ha aparecido en decenas de películas como Rock Star (2001), Tropic Thunder (2008), Doctor Dolittle 2 (2001), Wild Hogs (2007), además de numerosos anuncios, videojuegos y eventos deportivos. Su legado sigue vivo como símbolo de rebeldía, carretera y rock clásico.