Este cliché, "uno de los vehículos de improvisación más comunes", constituye la base de las composiciones jazzísticas y se popularizó en la época del swing: Puede encontrarse en el tema "Shoeshine Boy" (Lester Young con Count Basie, 1936) o en un clásico como "Cotton Tail" escrita por Duke Ellington en 1940.
También puede escucharse en la composición de Charlie Christian, "Seven Come Eleven", en el tema de Charlie Parker "Salt Peanuts" y en el de Thelonious Monk, "Rhythm-a-Ning", entre otros muchos.